Balú nos ha demostrado desde el primer día lo padrazo que es... empezando por el día del parto, sufriendo como cualquier padre en la sala de espera, dando vueltas de una punta a la otra de la habitación, espitoso, intranquilo... cuando llegaron los peques él se mostro curioso a los recién llegados, les dio la bienvenida con unos olfateos de reconocimiento, se acerco a Lilu y se hicieron mimitos, luego el quería seguir con el primer recién llegado Lirón, pero le apartamos porque Lilu seguía de parto y queríamos que estuviera tranquila, llegó Balita y ahí estaba Balú desde una zona privilegiada controlando los acontecimientos, se volvió a acercar, y el mismo ritual... Nosotros pensando que por cuestión de celos Balú podría mostrarse algo arisco a los peques y procuramos tenerlos apartados hasta que empezaron a caminar... desde ese día nos ha deleitado con actos propios de padrazos, los acicala, juega con ellos y comparte sueños... Desde aquí queremos darte las gracias por mostrarnos lo equivocados que estábamos y brindarnos con estos momentos...
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